De entrada, el Carbón Activado sirve como antído­to universal de cualquier veneno industrial (productos químicos y fármacos) o natural (de animales y plantas). Sólo por eso debería estar en el botiquín de todos los hogares. Si una persona se envenena con cualquier sustancia que ingiera o por la mordedura de una serpiente venenosa y va a urgencias, lo primero que le harán será un lavado de estómago y darle 50 g de carbón activado diluido en agua.

Por otro lado, también es un poderoso quelante de metales pesados, tóxicos químicos y electromagnéticos depositados en el intestino. Es un remedio eficaz para intoxicaciones alimentarias o farmacológicas (medicamentos). Incluso se ha comprobado que puede ser un neutralizador de contaminación electromagnética y radiactiva adherida en el intestino.

INDICACIONES

Estas son algunas de las indicaciones terapéuticas del carbón activo que han sido validadas científicamente:

Intoxicaciones farmacológicas o alimentarias.

Problemas digestivos: mal aliento (halitosis), hipo crónico, dolores abdominales, flatulencias, diarreas…

Problemas del hígado: colesterol, triglicéridos.

Mordeduras de serpiente o picaduras de insectos.

Problemas de garganta

–  Higiene dental: hoy en día podemos encontrar muchas pastas dentales con carbón activo, pero no recomendamos su uso, ya que puede llegar a ser abrasivo para la superficie del esmalte. En su lugar recomendamos distribuirlo suavemente con el dedo sobre la superficie (sin cepillar) y dejar que su poder de adsorción actúe durante 3 o 4 minutos y enjuagar con abundante agua. Efectivo para manchas y tinciones alimentarias.

– Respecto a la desintoxicación de metales pesados, hay que tener en cuenta que la mayoría han penetrado en el organismo y se quedan integrados en el tejido adiposo de las grasas corporales. Hasta ahí no llega el carbón y sólo un protocolo depurativo apropiado podrá resolverlo. Sin embargo, es muy efectivo con las sustancias químicas tóxicas que ingerimos a diario y que se acumulan en el intestino.

Por eso es importante utilizar el carbón activo de manera periódica, para desintoxicar regularmente el organismo.

INGREDIENTES

En Microviver hemos incorporado al Carbón activo V la fuerza del caolín (arcilla blanca) y la clinoptilolita (zeolita). La mezcla de estos tres minerales (carbón, caolín y clinoptilolita) es única en el mercado y ha demostrado generar una sinergia donde se potencian los efectos de cada uno de estos ingredientes; abarcando un espectro aún mayor que si se contemplan dichos componentes por separado.

Carbón vegetal activo: Es el mayor adsorbente natural que existe y por ello se emplea para eliminar todas aquellas sustancias, bacterias, toxinas y ga­ses que no sean saludables para el organismo. En los últimos diez años ha sido objeto de cientos de artículos y decenas de miles de referencias científicas en todo el mundo. Todos estos estudios han confirmado que el carbón activado adsorbe (se trata de la cualidad física por la cual un cuerpo atrae y retiene en su superficie moléculas de otro cuerpo; no confundir con absorber) en el intestino toda clase de venenos y toxinas bacterianas mejor que ninguna otra sustancia.

Caolín o arcilla blanca: Es un estimulante natural de la vitalidad celular. De todas las clases de arcillas, la blanca es la más indicada para su ingesta, puesto que es la más fina y pura.

El caolín debe su color blanco a la abundante presencia de silicio y alumi­nio. Su ingesta favorece la respuesta orgánica antiparasitaria, antibacteriana, antiinflamatoria y cicatrizante. Ayuda a disolver los procesos putrefactivos intestinales y absorbe las toxinas que flotan en tracto intestinal. Tiene un gran poder cicatrizante gracias a los silicatos de aluminio que la conforman.

Clinoptilolita: Es una zeolita que posee una alta capacidad quelante que, debido a sus propiedades físicas (enrejado abierto tridimensional), discri­mina entre moléculas inocuas y tóxicas. Limpia el organismo de venenos y sustancias dañinas adhiriéndolos sobre su superficie o absorbiéndolos hacia el interior de su estructura microporosa. Esta peculiaridad permite un intercambio y aprovechamiento de cationes provechosos (silicio, calcio, magnesio, sodio, potasio, etc.), atrapando otros cationes perjudiciales (mercurio, plomo, aluminio, arsénico, cromo, etc.) para ser evacuados del organismo. Asimismo neutraliza los radicales libres, al actuar su superficie como un intercambiador de iones.

También contribuye a la distribución de minerales útiles (calcio, sodio, magne­sio y fósforo), al equilibrio del pH evitando la dispersión de iones ácidos y a la eliminación de elementos radiactivos tales como cesio, cadmio, estroncio y plutonio. La zeolita es igualmente utilizada como tratamiento coadyuvante del cáncer, reduciendo los efectos secundarios de la quimio y radioterapia y modificando el pH de las células cancerígenas.

MODO DE EMPLEO

Cómo y en qué casos usarlo

  • Para hacer un tratamiento depurativo de metales pesados y tóxicos, tomar una cucharada sopera (8 g), para ello debemos hacer primero una pasta diluyendolo con un poco de agua, (removemos hasta conseguir una pasta homogénea) a continuación añadiremos más agua hasta llenar el vaso (200-250 ml) y removemos de nuevo. Ingerir y seguidamente beber otro vaso sólo con agua.

Idealmente hacer esta ingesta una hora antes del desayuno, hasta acabar el envase (15 días aprox.). No mezclar con otros líquidos o sólidos para no debilitar el poder de adsorción del carbón en el intestino.

Para aprovechar al máximo las propiedades de Carbón-V Activo y llevar a cabo un tratamiento depurativo de sustancias tóxicas y microorganismos patógenos se aconseja tomar:

8 – 10 g, una vez al día, durante 10-15 días,  en ayunas y no consumir ningún alimento ni medicamento, hasta después de pasada una hora.

  • En casos de indigestiones y diarreas tomar en el momento de 2 a 5 g mezclado en agua

 

  • En casos de sobredosis y envenenamientos severos, es decir, intoxicaciones agudas por ingesta de fármacos o venenos, se recomienda tomar lo antes posible 50-80 g de Carbón-V Activo mezclado en abundante agua.Es aconsejable tomar dosis repetidas de 20 g cada 3 horas durante 12-24 horas para estimular la eliminación de tóxicos que se hallan absorbido, encontrándose ya en la circulación sistémica y en el espacio vascular intestinal. Así mismo se recomienda administrar en estos casos con la primera o segunda dosis algún catártico como sulfato de magnesio para evitar la constipación que puede provocar Carbón Activo-V. Acudir inmediatamente a un centro médico o llamar a emergencias para poder ser atendido lo antes posible por personal cualificado.

 

 

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